¿Qué es ser entrenador/a?

Ser entrenador, según la definición de la RAE, es “ser la persona encargada de la dirección, instrucción y entrenamiento de un deportista individual o de un colectivo de deportistas».

Pero, es cierto, que cuando nos referimos a ser “entrenador/a de Gimnasia Rítmica” , ese concepto va mucho más allá…

Ser entrenador/a es…

Ser la persona que nos forma en cada entrenamiento, sacando lo mejor, para que seamos capaces de ser buen@s gimnastas y aún mejores personas. Y quizá nos parezca que a veces son demasiado exigentes, cuando en realidad, solo quieren lo mejor para nosotros/as. Están preparándonos para afrontar las diversas situaciones que nos presentará la vida, y a saber cómo aceptarlas y resolverlas de la mejor manera posible.

Nos enseñan en qué consiste el trabajo en equipo, a ser capaces de llegar a comprender que nuestras compañeras, son como una nueva familia. Nos enseñan a convivir con nuestro entorno en todo tipo de momentos, pues todos/as sabemos que en este deporte, siempre están ahí.

Un entrenador/a nos enseña todo lo que cuesta ganar, todo el sacrificio que conlleva, la cantidad de cosas que debemos dejar de lado para poder centrarnos en nuestro objetivo. Nos enseñan lo fácil que se puede caer, pero lo importante que es levantarse.

Pues, nos guste o no, en este deporte tan sacrificado, nos jugamos todo el trabajo realizado durante la temporada en un minuto y medio, o bien dos. Pero también, nos enseñan a remontar, a saber sacar las cosas positivas de lo que hemos vivido, y a ser capaces de sacar de todo ello siempre aprendizaje. Su objetivo es siempre, que seamos capaces de reconocer nuestros errores para superarnos a nosotros/as mismos, y conseguir sacar lo mejor.

Un entrenador/a es también peluquera, maquilladora, dj, diseñadora, psicóloga, amiga, además de convertirse en nuestro referente. Es por todo esto, que debemos darles el valor que verdaderamente tienen, tratarlas con respeto y tomarnos todas las críticas que nos digan como constructivas. Ellos/as, tan sólo quieren lo mejor para nosotros/as y conseguir que mejoremos día a día, tanto a nivel deportivo, como a nivel personal.

Podríamos decir que nuestro entrenador/a es como nuestra “segunda madre”. La confianza que se crea tras tantas horas juntos, genera un sentimiento de apego y bienestar inexplicable. Es una figura muy difícil de describir, pues el amor que sentimos es casi comparable al amor que sentimos hacia nuestra familia.

De esta manera, un entrenador/a es mucho más que todo lo que hemos comentado, es la figura necesaria para que todo salga correctamente. Es el apoyo incondicional para cada uno/a de nosotros, y quien siempre estará respaldándonos, nunca nos dejará caer. Debemos aprender a valorarlos y ser conscientes del sacrificio que hacen dejando muchas veces a sus familias para poder estar con nosotros en nuestros momentos más importantes. Por todo ello, deberíamos darles un amor recíproco, pues también nosotros somos para ellos/as, como sus hijos.

Todos somos muy afortunados de pertenecer a este deporte, por ello, no debemos dejar que los pensamientos negativos nos inunden y tenemos que apreciar lo orgullosos que podemos estar de este precioso deporte. Pues, detrás de esto, hay mucho más que un deporte, hay una forma de vida.